viernes, 4 de octubre de 2013

CUPCAKES DE DULCE DE LECHE DE MEL CARAN, AUTORA DE SONRÍE

La receta de hoy viene de la mano de Mel Caran, autora de novela erótica (Sonríe, 2013). En ella se nota mucho su toque especial para narrar. Después de leer sus "instrucciones" me estoy imaginando ya preparando unos cupcakes de dulce de leche... muy apetecibles. Mirad qué aspecto tienen los que ha preparado ella.



Ingredientes:

120 gr de harina de repostería
150 ml de leche entera
Extracto de vainilla
40gr de mantequilla sin sal
140 gr de azúcar
Dulce de leche
Moldes para cupcakes
Azúcar glass
Un huevo
Levadura química
Sal

La preparación (por Mel Caran, escritora de novela erótica):

Esa tarde estaba yo aburrida en casa, con todas las tareas hechas, no me apetecía nada ponerme a ver las tonterías que ponen en la televisión y ya últimamente entrar en el Facebook se me hacía pesado porque siempre son los mismos los que hablan y siempre a su bola, sin aportar nada que me interese. Así que me decidí a meterme en la cocina para preparar algo que le gustara más tarde degustar a mi indomable e incansable compañero. A mi perdición, al sentido de mis lujurias y al final de mis fantasías.

Iba a preparar unos deliciosos cupcakes con los que, junto a mi amado Robert, nos chuparíamos... los dedos... y algo más...

Empecé por precalentar el horno a 190º, no cabe decir que mi horno natural ya estaba precalentándose desde el momento en que decidí entrar en la cocina para tal dulce tarea. Mientras mi mente volaba imaginando el cuerpo de Robert bajo mis encantos, empecé a tamizar los 120 gramos de harina de repostería, junto con la cucharadita de levadura química y la pizquita de sal.

Ese movimiento rítmico de mi mano golpeando contra el colador que usaba para el tamizado me hizo imaginar la mano de Robert golpeando mis nalgas desde atrás cuando...

Bufff...

Por suerte acabé rápido con la harina y se me refrescaron las ideas al saltar al siguiente paso.

Del estante superior del mueble situado junto a la puerta de la cocina agarré la jarra, que me iba a servir para batir los 120 mililitros de leche entera a temperatura ambiente, con la media cucharadita de extracto de vainilla y el huevo tamaño L más o menos.

A medida que la mezcla iba adquiriendo ese color acaramelado, no pude evitar acordarme de cuando Robert en una de nuestras muchas ocasiones donde los juegos eróticos fueron los protagonistas, roció mi cuerpo con sirope de caramelo para más tarde, con su dulce lengua...

No, no, tengo que parar, mi mente tiene que centrarse en lo que estoy contando de lo contrario esto va a resultar incomible, y lo que quiero no es eso, lo que quiero es que se pueda comer y muy bien que se pueda comer...

Por eso, me armé de valor y del mismo estante bajé un bol grande donde batí 40 gramos de mantequilla sin sal a temperatura ambiente y 140 gramos de azúcar junto con la mitad de la mezcla de antes, hasta que todo adquirió una consistencia granulada y arenosa. Luego añadí el resto de la mezcla y 80 gramos de dulce de leche y seguí batiendo hasta que la mezcla obtuvo una apariencia suave y cremosa.

Con estas medidas es suficiente para unos 8, así que coloqué los 8 papeles para cupcake en sus respectivos agujeros dentro de la bandeja y añadí en cada uno de los 8 moldes un poco de la mezcla preparada, hasta cubrir unos dos tercios de la capacidad del molde. Lo metí en el horno por espacio de 18-20 minutos o hasta que clavando... ohhhh... un palillo en el centro del cupcake, éste salía limpio. Lo que hice luego es apagar el horno, dejé atemperar unos cinco minutos dentro y luego los saqué a enfriar sobre una rejilla.

Es justo en ese momento cuando inclinada sobre el horno abierto, Robert me sorprende y agarrando mis caderas con fuerza me retiene contra él, al mismo tiempo que me susurra al oído lo contento que está al descubrir lo que estoy preparando... ¡Para, concéntrate! No dejes que tu mente se disperse aunque la tentación sea grande.

Ahora lo que tocaba era preparar el frosting, esa mezcla de aspecto cremoso, de sabor dulce y que da tanto juego... tanto en la cocina como fuera de ella...

Por suerte, he mandado a Robert mentalmente a darse una relajante ducha, para poder terminar de contar esta receta, si no, de lo contrario eso hubiera sido difícil.

Para prepararlo batí 225 gramos de azúcar glass previamente tamizado, sí eso, con el colador, dando golpecitos, esos golpecitos que me han recordado a... bueno... ya sabéis... pues eso, tamicé el azúcar en un bol y le añadí 80 gramos de mantequilla sin sal a temperatura ambiente, empecé a batir a velocidad baja hasta integrarlos y obtener una masa un poco arenosa. Poco a poco, le fui añadiendo a la mezcla, unos 25 mililitros de... leche... entera a temperatura... ambiente... mmmmm.... y seguí batiendo hasta que obtuve una crema suave, para finalmente añadirle 60 gramos de dulce de leche y batir todo junto unos dos o tres minutos para acabar de homogeneizar toda la mezcla.

Ahora ya sólo nos quedaba montar los cupcakes. Lo que podemos hacer o no, eso es ya a gusto de cada uno, es con la punta de un cuchillo hacerles un agujero en el centro a los cupcakes, rellenar el hueco con un poco de dulce de leche y volverlos a tapar con la parte que hemos cortado.

Rellené la manga pastelera con el frosting y los decoré como más me gustó, aunque aquí cada uno puede dejar volar su imaginación. Para acabar podemos darles un toque por encima de unas gotitas de... dulce de leche...

Y ahora sí, llegados a este punto ya podéis disfrutar de ellos, solos, en compañía, para desayunar, para merendar, en un plato... o no...

¿Os digo cómo me gustan a mí? Supongo que ya os lo imagináis, ¿no?


¡Que los disfrutéis!


Mel Caran es autora de la novela erótica Sonríe (2013). La cocina, y más concretamente la repostería, es una de sus pasiones y es toda una experta en encontrar mil utilidades sugerentes para los ingredientes más habituales de estos platos.
Ten cuidado si decides leer su libro. Provoca adicción, como el chocolate.

Mel Caran ocupará la letra C de nuestra Biblioteca.
¡Bienvenida y ojala repitas!

El próximo autor: Enrique Osuna Vega

6 comentarios:

  1. Respuestas
    1. ¡Gracias, Iván! Espero que te pongas una chaquetilla a lo Chicote y te animes a cocinar, lo que sea, aunque sea un plato marciano.

      ¡besos!

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  2. Muchísimas gracias Mayte por permitirme entrar en tu cocina y colarme en esta biblioteca que promete mucho, pero mucho!!! Seguro que repetiré, no lo dudes. Espero que los pruebes (en todas sus variantes), jaajjajaj. Un besazo guapa!!!

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    1. Si una cosa no se hacer es estarme quieta y he descubierto en un cajón una manga pastelera, que me parecía lo más difícil de encontrar. No garantizo que me queden tan bonitos (¿quién sabe?) pero seguro que están muy buenos...

      ¡gracias a ti!

      ¡Bienvenida a la letra C de la Biblioteca!

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  3. Pues... no puedo decir otra cosa que... Los haré!!! y ya os contaré a las dos!! Solo una recomendación... para la próxima vez, para el frosting, en vez de usar azucar glass, utilizad Icing sugar, es mucho mas fino que el azucar glass y la textura del frosting es mucho mas fino y sugerente...no solo para los cupcakes ;)

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  4. Te haremos caso porque eres la experta!! Vaya manos que tienes. Ya sabes que estás invitada a la biblioteca, ¿no?

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