domingo, 17 de abril de 2016

PATATAS DELUXE

Esta es una de esas recetas cazadas en los vídeos que la gente comparte en facebook. Se me ha ocurrido que podía intentar hacerla y ver qué tal quedaba, y como el resultado ha gustado en casa y me han pedido que las repita otro día, me guardo aquí la receta.

A saber si volveré a encontrar el vídeo.

Y mi cuaderno de recetas... digamos que sufrió un accidente en acto de servicio con el aceite y no se escribe bien en él, así que, sin ser nada original (y sin pretenderlo, por supuesto), clono la receta y me la guardo en este otro cuaderno virtual, que a lo mejor no está a salvo de virus, pero sí de manchas de aceite.

(Por Dios, qué frase más larga me ha salido, menos mal que no la tengo que analizar.)

A lo que vamos:

Ingredientes:

4 patatas medianas
50 gr de harina
Pimentón dulce
Aceite
Sal
Tomillo
Albahaca
Orégano
Ajo en polvo



Preparación:

Lo primero que he hecho ha sido lavar bien las patatas. En este caso he usado rojas. No por nada en especial, porque el otro día me dio por comprarlas.(Inciso: creo que tengo el blog de cocina menos serio del mundo). Una vez que tenía las patadas lavadas, las he secado con un paño limpio y, sobre la tabla, las he troceado en gajos.

Llegados a este punto he encendido el horno para que se precalentase. Da tiempo de sobra mientras preparas el resto.

En una ensaladera grande he puesto los 50 gramos de harina, una cucharada de pimentón dulce (he leído que hay quien usa picante, pero yo no, prefiero dulce), una cucharada de tomillo, una cucharada de orégano, una más de ajo en polvo y finalmente un chorrito de aceite de oliva. He mezclado bien y después he echado dentro las patatas, impregnándolas bien con la mezcla. Una vez que he añadido sal a todo esto, lo he dejado reposando, para preparar la salsa.

En esto, la verdad, he tenido poca tarea porque se necesita preparar mahonesa casera y la había hecho para otra cosa, así que solo he tenido que añadir un poco de ajo en polvo, albahaca, tomillo y orégano. Mi consejo es que, si no os emociona el sabor, no os paséis con el ajo. Las otras especias dan un poco lo mismo, pero si el hay mucho ajo hay a quien puede resultarle demasiado fuerte la salsa.

En la bandeja del horno he puesto papel para hornear y he colocado las patatas en ella. Las que tenido a 200 grados (confieso que se me ha olvidado bajar el horno) durante veinte minutos. Al sacarlas me ha parecido que les faltaba un poco. Estaban blanditas, listas para comer, pero no crujientes, así que las he vuelto a meter, dadas la vuelta, y he puesto el grill. Diez minutos después estaban como esperaba.

¡Riquísimas!

Lo de siempre, he tardado más en cocinarlas que las hicieran desaparecer del plato.

Justo lo contrario que me pasa con las lentejas... ¿por qué será?






4 comentarios:

  1. Si las lentejas supieran a patatas fritas y la coliflor a pollo todos seríamos flacos!

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  2. Ays, qué buena pinta tiene. Y a esta horita más hambre me entra. Me apunto la receta que tengo que probarlas.
    Besotes!!!

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  3. Es muy sencilla, Margari. Las aromáticas se pueden cultivar en tiestos, en casa y opté por el horno para que tuvieran menos grasa. No es un plato para todos los días, pero de vez en cuando te puedes dar un capricho, ¿verdad?

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